viernes, 13 de enero de 2012

La Triste y Cruda Realidad

Hola a todos, el día de hoy quiero compartir con ustedes algo que puso muchas cosas en mi cabeza durante la noche de ayer.


Salí a dar un paseo en motocicleta cerca de las 19:00 y recorri cerca de unos 20 km hasta que mi estómago no paraba de rugir por el hambre. Me detuve en una venta de hamburguesas y entré a cenar como cualquier persona normal de nosotros lo haría, solo o en la compañía de alguien más, por ejemplo amigos, familia, compañeros de trabajo, etc., y pues, estaba yo degustando mis sagrados alimentos y de repente entró al puesto de hamburguesas una figura muy pequeña, unos 6 o 7 años tal vez, era un pequeño niño que llevaba una caja de madera cargando un cepillo, betún de distintos colores y tinte para lustrar zapatos. Se paseó por todo el lugar obserbando detenidamente los pies de todos los comensales hasta que se detubo en la mesa donde yo estaba.

Yo no llevaba zapatos que se pudieran lustrar, pero el se quedó viendo fijamente mis ojos y me dijo: ¿Podría regalarme una moneda? y yo pues, lo primero que pensé en mi desorbitada mente fue: "Que irresponsabilidad de los padres por traer niños al mundo y no poder hacerse responsables de ellos" y en seguida le respondi con un tono sarcástico: "Fijate nene que en este momento no tengo dinero". ¿Pueden creer que inconciencia de mi parte? Que sínico al decir no tengo dinero y sentado comiendo un menú de hamburguesa y papas fritas, pero entonces, el niño sin desprender su mirada fija me dijo: "Entonces regaleme unas papitas".

En ese instante me di cuenta que algo estaba mal. Un niño tan pequeño en la calle a altas horas de la noche buscando la manera de poder llevarse un bocado al estómago y yo negandole una moneda. Luego mi pensamiento cambió: "Posiblemente, si estuviera en el lugar de ese niño, haría exactamente lo mismo".

Creo que aprendí que hay cosas que a nosotros los adultos se nos olvidan al pasar el tiempo. Se nos olvida el amor que sentimos por todo por insignificante que sea. Se nos olvida la importancia que tienen las demas personas en nuestra vida cuando comenzamos a sentirnos independientes. Se nos olvida que todo ser vivo necesita amor y comprension, no solo nostros mismos. Se nos olvida que la vida misma es mas que trabajar y gastar el dinero del salario. Se nos olvida que cada mente es un universo. Se nos olvida quecada persona tiene sus propios problemas, incluso peores que los nuestros.

Mientras nosotros queremos una computadora imac, un auto nuevo, la ropa más cara del mercado, los alimentos más deliciosos, el ultimo videojuego y la última consola en el mundo digital, propiedades en distintos paises del mundo, sacar hasta la última gota de petróleo de las entrañas de la tierra, ver la nueva película, la más taquillera en la mejor sala de cine, beber y derrochar el dinero que ganamos con nuestro trabajo, ir a las apuestas de los distintos deportes. . .

Hay personas como tu y como yo, de carne y hueso, con un corazón con sentimientos, que no tienen el dinero suficiente para poder tan siquiera llevarse una rodaja de pan a la boca, que tiene que trabajar desde tan temprana edad para poder sostener sus necesidades más básicas. Durante tanto tiempo había pensado que mi salario no era suficiente, pero ahora me doy cuenta que para otras personas, una moneda, es como tener el más valioso tesoro del mundo, y y media porción de papas fritas, es como tener el más sabroso manjar digno de un rey pudiera degustar el paladar humano, y que una camisa pequeña y llena de agujeros es más resistente al frío de la noche que cualquier chaqueta de cuero o sudadera de algodón.

Asi que, en vez de estar renegando por cualquier cosa y lamentándonos de todo, pongamos manos a la obra y hagamos algo productivo y seamos felices. Que tengas un lindo día.

"Un Pequeño Espacio Donde Mezclamos las Ideas"

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